LA REVISIÓN ANUAL DE TU PERRO y GATO

Si quieres que tu mascota se mantenga lo más sana posible, es importante que se puedan detectar a tiempo ciertas enfermedades graves, así como prevenir la aparición de otras.

 

La revisión anual de tu perro contribuirá a que disfrutes de tu mascota en plenas facultades durante más tiempo. Para entender la importancia que esta medida tiene, pensemos por ejemplo en enfermedades graves como el cáncer. Muchos tipos son tratables siempre y cuando se diagnostiquen a tiempo. Lo mismo sucede con ciertos problemas cardíacos que, con una medicación adecuada, pueden mantenerse bajo control durante años. Lógicamente, cuanto mayor sea la edad de tu perro, más necesarias son este tipo de controles.

Las revisiones rutinarias también sirven para hacer un completo chequeo al estado general de tu perro, así como para actualizar su cartilla de vacunas. Antes de administrar cualquier vacuna a un animal, es imprescindible realizar un completo examen físico. Es un proceso laborioso, pero necesario ya que vacunar a un animal enfermo podría tener consecuencias, como por ejemplo el fracaso del proceso de vacunación. Solo el veterinario puede determinar que un animal es apto para ser vacunado.

El chequeo previo a la vacunación incluye

Inspección de oídos, orejas y orificios nasales, control del estado de la dentadura y las encías; comprobación de ganglios linfáticos; auscultación cardiopulmonar; palpación abdominal; inspección de piel, pelaje y uñas; control de la temperatura corporal; examen de vulva, pene y testículos; y comprobación del movimiento y postura del animal. También se verificará, en el caso de hembras no esterilizadas, la fecha del último celo. Por otra parte, los análisis de sangre, heces y orina son determinantes para descubrir posibles contagios de parásitos, que son una de las causas principales de muerte en los perros. Además, muchos dueños desconocen que también pueden transmitirse al ser humano. Podemos dividirlos en dos grupos:

 

EXTERNOS: Garrapatas, pulgas, ácaros y mosquitos (infectados) son los principales .

 

INTERNOS: Son seres microscópicos en su fase larvaria, aunque en su etapa adulta se pueden ver prácticamente a simple vista. Viven a expensas de nuestro perro y se instalan en su organismo, normalmente en sus intestinos. Allí se alimentan y se reproducen.

 

Por eso el seguimiento continuo es tan importante para nuestras mascotas. Y en la revisión anual el veterinario siempre nos dará unas pautas sobre vacunación, desparasitación, alimentación, higiene…. Que sean adecuadas a nuestra mascota.

Ante todo, por la salud de tu mascota, de tu entorno y la tuya propia, no hay que saltarse la visita anual con el veterinario.

Para pedir cita o cualquier consulta puedes contactar con cualquiera de nuestros centros.